El viernes nos hemos despertado con una subida de 60 céntimos (por depósito) en la gasolina, y como no está el horno para bollos, además de ser más que nunca fan número 1 del transporte público he decidido informarme un poquito sobre el coche eléctrico, que hasta ahora me sonaba a cuento futurista. Pero la verdad es que es más realidad de lo que yo pensaba, os cuento.
Primero hay que hablar del Plan Movele, o Plan de Movilidad Eléctrica, que se aprobó en el Consejo de Ministros en 2008 y consiste en la introducción en un plazo dos años (2009 y 2010), dentro de entornos urbanos, de 2.000 vehículos eléctricos. Cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros, de los que 8 millones se destinarán a ayudas para compra, 1,5 millones para crear infraestructuras, y 500.000 € para asistencia técnica al proyecto.
Además hay varios tipos de coches eléctricos según el tipo de alimentación:
El vehículo eléctrico
Se trata del modelo básico, un vehículo que funciona con un motor eléctrico que se alimenta de unas baterías que se recargan a través de la red eléctrica. Cuando éstas se agotan el vehículo se para.
El vehículo eléctrico de pila de combustible
Funciona con un motor eléctrico que se alimenta de la electricidad generada por unas pilas de hidrógeno. Sólo emite agua, por lo que no contamina.
El híbrido
Este vehículo combina dos motores: uno eléctrico y otro de gasolina. Utilizará uno u otro dependiendo de las necesidades del vehículo y de la manera en la que esté circulando.
El vehículo eléctrico de rango extendido
Funciona con un motor eléctrico y sus baterías se recargan enchufándose a la red eléctrica. Si el vehículo está en marcha y éstas están a punto de agotarse, un motor de gasolina se activa para recargarlas.
La web de Movele ofrece un catálogo con los tipos de vehículos que se pueden encontrar, hoy por hoy, en el mercado.
Y dicho esto nos preguntamos los beneficios reales de los coches eléctricos, y su utilidad. Lo primero y más obvio es la reducción de emisiones, y además al emplear electricidad prescindimos un poquito del petróleo, que no es infinito, con 7 u 8 horas de conexión a la red eléctrica convencionalya tienes para rato. El precio de la recarga ronda 1€ cada 100 Km, a diferencia de los 6€ cada 100 Km de media de los coches con motor de combustión, no está mal eh? Este tipo de vehículos se recomiendan sobre todo para uso urbano.
A mi me ha picado seriamente la curiosidad sobre el tema, ¿qué te parece, realidad o ficción?
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